Actualidad Vending
Producto
Del árbol a la máquina expendedora de fruta | Del árbol a la máquina expendedora de fruta |
|
|
|
| martes, 07 de noviembre de 2006 | |
|
¿Por qué es bueno comer manzanas? Esta interrogación se sitúa encima de una máquina expendedora de fruta situada en los vestíbulos de la UdL. La máquina ofrece cuatro variedades: Golden, Gala, Granny Smith y Fuji. Además, durante la temporada de fruta de hueso también ofrecerá nectarinas. Igual que ésta hay 24 repartidas por Lleida, en colegios, institutos o universidades. Mientras en Barcelona hay 35, concentradas sobre todo en la cadena de gimnasios DIR. “Nuestra idea es promocionar el consumo de la fruta entre los más jóvenes, por eso en el 2003 dimos el salto en Lleida en los institutos”, explica Josep Maria Mor, gerente de Nutrimatic, la empresa encargada del mantenimiento de las expendedoras de fruta. La firma de Bellpuig no realiza tan sólo la conservación de las máquinas expendedoras, sino que tiene 30 hectáreas de frutales con el sistema de producción integrada, más respetuoso con el medio ambiente. A través de una agrupación de payeses efectúa la conservación y el envasado de la fruta, acondicionándola para ser expuesta en el punto de venta. Cada máquina de fruta de Nutrimatic consta de 150 piezas, alineadas en seis canales. Josep Maria Mor argumenta que en una época de promoción de la dieta Mediterránea y de lucha contra la obesidad, “se trata de que los jóvenes prueben la fruta, se familiaricen con el gusto y conozcan las propiedades beneficiosas para la salud”. Por ello, Mor justifica la colocación del cartel. Aunque reconoce que el éxito de la iniciativa depende de los valores y la formación de cada adolescente. Una pieza de fruta cuesta 50 céntimos. Para el gerente de Nutrimatic, “no es un precio excesivo, ya que son las mismas diferencias que existen entre comprar una botella de agua en el supermercado o adquirirla en un máquina expendedora cualquiera”. Además, descarta que se haga negocio con el precio. “El consumo sólo soporta los costes de mantenimiento de la máquina”. Por otro lado, en los gimnasios, donde la predisposición a vincular el ejercicio físico y la comida sana es más alta, las piezas de fruta valen 90 céntimos. A parte de la instalación de las máquinas, Nutrimatic realiza una campaña de promoción en 13 institutos de Lleida, ayudada por Catalonia Qualitat y Ara Fruits de Lleida. El objetivo es potenciar el consumo, ya que Mor reconoce que en el caso de las expendedoras en los centros de enseñanza, “la intención no es hacer negocio”. En este sentido, admite que existen unos sobrecostes derivados de la conservación de la máquina, la sustitución de las frutas que están mermadas, la reposición de las piezas o la supervisión periódica del sistema. Por otro lado, Nutrimatic tiene un sistema de vending que le permite suministrar fruta a otras empresas distribuidoras. En este ámbito, es donde Josep Maria Mor detecta los principales hándicaps. “Las empresas prefieren tener máquinas con refrescos, ya que son productos que no se estropean, pero no tienen el sabor de una manzana”. |
| < Anterior | Siguiente > |
|---|
| Portada |
| Actualidad Vending |
| Artículos |
| Ferias y eventos |
| Editorial |
| Publicidad |
| Boletin NewsVending |
| Encuestas |
| Enlaces |