|
Asturias registra cada semana cerca de diez denuncias por venta de tabaco o alcohol a menores de 16 años. Los datos, aportados por la Consejería de Salud, ponen en evidencia que adquirir las llamadas drogas legales sigue siendo sencillo en la comunidad autónoma pese a no tener la edad reglamentaria para su compra y consumo.
La Guardia Civil y las diferentes policías locales de Asturias hacen llegar a la Consejería de Salud, autoridad sanitaria y responsable de abrir los expedientes, una media semanal de siete denuncias por venta de tabaco y de tres por suministro de alcohol a menores de edad. El actual marco legal castiga estas conductas con sanciones que oscilan entre los 150 y los 300 euros. La futura ley de prevención del tabaquismo prevé incrementar exponencialmente las multas que pasarán a ser de entre 600 y un millón de euros. Precisamente, la incitación del consumo a menores se castigará con la sanción más alta.
VIA LIBRE Elena Salgado, ministra de Sanidad, ha señalado ya que dejará vía libre a las comunidad autónomas para fijar la graduación concreta de las multas. La Consejería de Salud subraya que no ha tomado aún una decisión sobre este extremo. La Administración autonómica afirma que es prematuro adoptar una postura antes de conocer a fondo el proyecto de ley.
Con todo, las cifras revelan que la adquisición de cigarrillos sigue siendo tarea fácil para los más jóvenes. La Consejería de Salud recibe, específicamente por tabaco, cerca de 350 denuncias al año. Las fuerzas y cuerpos de seguridad, mayoritariamente Guardia Civil y Policía Local, son quienes comunican a la Administración del Principado la existencia de irregularidades. La Consejería de Salud puede detectar también anomalías gracias a las inspecciones rutinarias que realiza la Agencia de Sanidad Ambiental y Consumo. La mayoría de las denuncias están motivadas por la ausencia de indicadores en las máquinas expendedoras sobre la prohibición para menores de 16 años o por la inexistencia de la advertencia sanitaria sobre los riesgos del tabaco.
Al margen de las denuncias planteadas por las fuerzas de seguridad, la Consejería de Salud ha recibido también comunicaciones de cuatro particulares. Dos de ellas van contra los ayuntamientos de Llanes y Muros del Nalón, una tercera contra un centro hospitalario de Avilés y la cuarta contra un instituto de Enseñanzas Secundarias. En todas ellas, los denunciantes reclaman su derecho a respirar un aire no contaminado por el humo del tabaco.
La Agencia de Sanidad Ambiental y Consumo, por su parte, ha intervenido dos máquinas expendedoras en el Centro Cívico de Oviedo, de libre acceso para menores de edad, y ha inspeccionado, a petición de varios particulares, varias líneas de transporte de viajeros de una conocida empresa del sector. En este último caso, las revisiones no han permitido confirmar la existencia de fumadores en los autobuses por lo que no se ha previsto sanción alguna. |